lunes, 24 de abril de 2017



Esta semana tengo poco que anunciaros porque sigo con las mismas lecturas de la semana anterior. Me ha faltado tiempo casi para respirar y el finde he estado fuera sin coger un libro, aprovechando el tiempo con otras actividades. De modo que sigo leyendo Diario de diez lunas de Carmen Garijo y Una casa en Thornwood de Anna Romer.

¿Y vosotr@s que andáis leyendo?

Buena semana!!!


miércoles, 19 de abril de 2017

ANA

de Roberto Santiago.


Título: Ana
Autor: Roberto Santiago
Editorial: Planeta, 2017
Páginas: 864.

Sinopsis.

Años atrás, Ana Tramel fue una brillante penalista a la que se disputaban los mejores despachos. Un oscuro suceso en su pasado cambió su vida y ahora pasa sus días entre recursos administrativos en un mediocre bufete, ahogándose en un vaso de whisky. 

Pero su vida da un vuelco cuando su hermano Alejandro, con el que no habla desde hace cinco años, la llama angustiado. Ha sido detenido por el asesinato del director del Casino Gran Castilla.

Ana pide ayuda a su jefa y vieja amiga, Concha. Necesita la estructura y recursos del despacho para llevar adelante una defensa en la que tiene prácticamente todo en contra. Acompañada de un peculiar equipo (un viejo investigador, una abogada novel y un becario ludópata) se enfrentará a las grandes empresas del juego.

Ana, un thriller absorbente protagonizado por una mujer inteligente pero acabada, brillante pero autodestructiva, única.

Impresión personal.

La verdad es que no me gustaría nada parecerme a Ana. Ni siquiera creo que me gustara que me representara si necesitara un abogado para cualquier litigio personal que tuviera. ¿cómo se puede llegar a ser buena en algo con tantas adicciones, manías, inestabilidades, contradicciones? Sinceramente, lo único que admiro de esta nuestra protagonista es su tesón, su fuerza para levantarse una y otra vez aunque le hayan roto todos los huesos del cuerpo o haya visto la luz al final del camino. Seguramente, no, seguro, yo me hubiera rendido antes. Vamos yo y cualquier persona normal. Pero es que Ana no es una persona normal. Ni ella ni la historia/s que nos relata Roberto Santiago en este libraco de más de 800 páginas, ni tampoco el mundo policial ni el criminal que nos dibuja están al alcance de cualquiera de nosotros. Por desgracia, este mundo de juego, apuestas, deudas y mafias criminales están muy cerca de muchas personas que andan enganchadas sin remedio y sin manera de salir de todo ello de la misma manera en que se describe en la novela.

Ana es una abogada venida a menos que se encarga de gestionar multas de tráfico en un bufete regentado por su amiga de carrera, Concha, que es la única que le aguanta sus múltiples adicciones y le perdona cada metedura de pata con una paciencia encomiable. Con este panorama vital, tras el suicidio de su único hermano en un calabozo de Robredo, intenta demostrar por todos los medios, incluso los imposibles, que siendo su hermano un ludópata diagnosticado y en tratamiento, las industria del juego (la mafia del juego, realmente) y sus responsables directos incitan a los ludópatas a seguir jugando, a enmarañarse en sus redes con cada vez más deudas de juego, amenazando a sus familias e incitándoles a que se quiten del medio cuando ya no les son de utilidad y les plantean más problemas que ayuda como ganchos haciendo que tras el suicidio de éstos, sean sus familias las que asuman sus deudas de por vida. Desde luego si su hermano Ale era un ludópata, Ana precisamente no es un ejemplo en que apoyarse ya que es adicta al alcohol, a los tranquilizantes, si son mezclados aún mejor, falsifica recetas contínuamente y además se acuesta con el primero que le llama la atención en cualquier momento, incluso a costa de malograr cualquier caso que lleve entre manos. Lo cierto es que en la novela Ana lo llena todo. Nada sería lo mismo sin ella porque todo el entramado gira alrededor de ella, de su comportamiento y de la incertidumbre continua que te provoca una persona que no sabes nunca por donde te va a salir. Cuando sospechas que va a triunfar con una estrategia previamente acordada, te la encuentras de pronto en una situación inesperada que ella misma ha provocado e improvisado. O al menos eso mismo te hace pensar ella. Porque lo cierto es que Ana nos engaña a todos y a todas. A sus enemigos, al juez y a las juezas, a sus clientes, a la guardia civil y, desde luego, a todos los culpables sin excepción. Y a nosotros, los lectores. Creo que la única persona que la ve venir, que la observa con sabiduría y que comparte con ella el conocimiento es su investigador de cabecera, Eme. Con él no hace falta bulos ni fingimiento. Son socios con intereses económicos claros, un intercambio limpio que no deja espacio a las interpretaciones morales, seguramente porque ambos comprenden los defectos del otro y no se censuran. Me ha gustado mucho Eme. Creo que es el único personaje que me daba algo de paz en toda la lectura. Paz y tranquilidad. Porque lo de Ana es siempre un sinvivir con una persona que nunca sabes por donde va a salir. La inteligencia puesta a disposición de su propia estrategia aunque a ella le cueste la misma vida.

Junto a Ana, todo un elenco de personajes secundarios que la rodean pero que no le hacen ninguna sombra. Casi todos perdedores también. Su cuñada Helena es su cliente directo tras la muerte de su hermano; su amiga Concha, en proceso de separación de un marido maltratador y, por tanto, con un caso paralelo; sus inexpertos compañeros de bufete. Todos, a pesar de estar en su mismo bando, intentan engañarla, traicionar lo acordado en un principio cuando las cosas se ponen cada vez más feas, abandonarla en los momentos más duros y actuar a su espalda. En definitiva, rendirse, algo imposible para la protagonista principal. Por el otro lado, la mafia del juego, la que regenta uno de los negocios más lucrativos del país, también para el Estado con el cobro de sus cuantiosos impuestos, que lo defiende, consiente su publicidad y mira hacia otro lado ante las crecientes cifras de ludópatas existentes en la actualidad. Mientras la economía crezca, el fin justifica los medios. De ese lado, tenemos al Casino Gran Castilla, a Santoja, principal acusado, un tipo deleznable que todo lo soluciona con dinero, a Moncada, guardia civil con doble papel. En fin, todo un elenco de personajes que giran alrededor de la abogada y ninguno de ellos, salvo Eme, le facilita la tarea, ya de por sí complicada y aparentemente, imposible.

Y la trama no tiene desperdicio si te gustan los thriller jurídicos. Alguien podría pensar que en tantas páginas, una serie de asuntos judiciales donde los abogados suelen tener tanta verborrea pudiera resultar aburrido. Pero lo cierto es que la parte en que se desarrollan los diferentes pasos (instrucción y juicio en si) no se hacen para nada largos o aburridos porque los propios personajes, sobre todo, Ana, con sus múltiples improvisaciones, aunque sean sólo pensadas, animan mucho esa parte llena de comentarios y diálogos que pudieran resultar tediosos. El resto, son las vivencias de Ana junto con las investigaciones que han de realizar para poder presentar pruebas en el propio juicio. Y dado el carácter de la protagonista y su situación financiera, la verdad es que no se hace nada aburrida.

La verdad es que lo que el autor refleja en el libro sobre el mundo del juego, la ludopatía y cómo se mueven los hilos y a qué niveles es para ponerle a una los pelos de punta. Como en otros muchos campos, la droga, la prostitución, la trata de personas, el mercado de órganos y otros muchos, el dinero manda por encima de las personas y el Estado, conocedor de todo ello, hace oídos sordos y mira para otro lado, mientras el negocio le reporte beneficios cuantiosos como es el caso. El Estado, que se supone que está para salvaguardar los intereses de sus ciudadanos, es el primero que consiente que se atente sobre la vida de los mismos, incluso aunque sean menores de edad. Es como para echarse a temblar con todo esto y con todo lo que vemos a nuestro alrededor.

No me extiendo más. Sólo os digo que si tenéis oportunidad leáis esta novela. Está genialmente documentada sobre el mundo de la justicia en nuestro país, el mundo del juego y sus males y, sobre todo, porque conoceréis a la nueva quijote española llamada Ana, que consigue vencer a los molinos, a pesar de tantas cosas en su contra, las peores las que provienen de ella misma. Un personaje relevante para una novela que no lo es menos.




lunes, 17 de abril de 2017



Bueno, como podéis ver, esta Semana Santa me ha cundido y por fin, he sacado las ganas y la valentía para darle la vuelta al diseño del que fuera mi primer blog. Hace tiempo que tenía ganas de hacerlo pero me daba pánico enfrentarme de nuevo a blogger y meter la pata. Espero que os guste. Se admiten críticas evidentemente.

Dicho esto, os comento que sigo leyendo  Diario de diez lunas de Carmen Garijo y que no me ha dado tiempo a empezar Una casa en Thornwood de Anna Romer, así que lo haré esta semana. Al menos eso espero porque esta semana es San Jordi y cumplo 25 años de casada justo ese día, así que mi fin de semana empieza antes que el vuestro porque lo celebro con un viaje en pareja para ver la primavera cordobesa. NO creo que lea mucho a partir del jueves, claro.

SORTEOS.




Manuela del blog Entre mis libros y yo sortea dos ejemplares de Azul de medianoche de Simone Van der Vlugt para celebrar el Día del Libro.







Los libros al sol sortea un ejemplar de Los ritos del agua de Eva García Saénz de Urturi.








Mª Ángeles del blog Bookeando con MAngeles sortea un ejemplar de Eres la luz de mis ojos de María José Rivera.







jueves, 13 de abril de 2017

de David de Juan Marcos.


Título: El ladrón de Vírgenes
Autor: David de Juan Marcos
Editorial: HarperCollins, 2017
Páginas: 256.

Sinopsis.

Cómo iba a saber que aquel hombre traía la muerte consigo. Debí darme cuenta por su olor a cebolla rancia. Debí darme cuenta cuando la leche cuajaba a su paso en los cubos de metal. Cuando las palomas morían desplumadas por la tiña, o porque allá por donde pasaba doblaba los racimos y dejaba una pestilencia a plomo de preludios de tormenta de verano.
He de reconocer que en nuestras pesadillas siempre supimos que volvería, que algún día subiría el caminito en forma de culebra cercado de castaños y sus botas embarradas cruzarían con un ímpetu desordenado la única puerta de la casa por donde entraba el sol. Se sentaría en la mesa de tarugos sin pulir con la cuchara de latón y esperaría a que se le sirviera de comer como si nada hubiera pasado. Como si no nos hubiera arrancado la alegría del pecho. Era mi padre.
Después de quince años de misteriosa ausencia, Andrés Pajuelo regresa a su casa para proyectar el robo de una serie de valiosas obras de arte religioso. Para ello necesitará la ayuda de sus dos hijos, del melindroso prometido de su hija y de un enigmático gigante experto en teología y en arte sacro. Cuando todo parece estar listo para ejecutar el último y más lucrativo de los robos, es acusado de varios asesinatos. Para sorpresa de toda su familia, Andrés reconocerá al instante su culpa ahorcándose en público.

El ladrón de vírgenes es una reflexión sobre las mentiras que encierra toda religión y sobre la importancia de la religiosidad en la condición humana. Un análisis sobre los límites de la traición, la lealtad y la fuerza de las promesas. Un certero homenaje a la tradición oral de contar historias.

Impresión personal.

Soy atea y anti-religión desde que tengo memoria. Y lo menciono como asuntos totalmente diferentes aunque tendemos a relacionarlos y confundirlos como si cuando hablamos de religión estuviéramos hablando de fe o de creencias. Mi madre fue la que me puso sobre la pista y las preguntas claves en mi infancia. Ella decía siempre que no creía en dios salvo en su Cristo del Rosario (Zafra). Eso que a una niña poco reflexiva le puede pasar desapercibido, a mi, que lo meditaba todo, me hacía hacerme preguntas y más preguntas, todas entrelazadas y todas respondidas desde la razón y la coherencia. Y tengo una tía "monja", así la llamamos, que cuando nos visitaba intentaba convencerme, que no demostrarme, que dios existía y que además era buena gente, cómo no, y que los que no creíamos y criticábamos a ese dios y a su religión, no éramos buenas personas. Sólo consiguió que me sintiera más orgullosa de no creer en lo que siempre visto  imposible y de respetar aquello con lo que el resto consigue vivir más feliz. Se llama tolerancia y libertad.

Lo malo de la religión es cuando alguien se atreve a interpretar la de otros; cuando alguien te dice lo que debes creer y cómo debes creerlo (Pág.156)

Hoy en día el mundo católico cuenta con un Papa que ha dicho recientemente que "es mejor ser ateo que un católico hipócrita" De esos, dice el Papa, que llevan una doble vida, gente que va a misa diariamente, pero hacen negocios sucios y viven una doble vida. ¿Qué queréis que os diga? Me encanta este Papa y me encantaría mucho más si además de decir, hiciera más cosas en la línea de lo que dice. Pero en fin, desconozco hasta donde llega el poder de acción del cargo.

Toda esta introducción es para resumiros que esta novela de David de Juan me ha encantado, que la he desgranado como si fuera un buen libro de filosofía, escrito con mayor claridad y, sobre todo, con una belleza inusual para una novela. Es cierto que hay intriga, ladrones de arte, asesinatos y asesinos/as y un niño que a veces cuenta las cosas a su alrededor como lo que es, un niño, y otras pareciera que se crece e interpreta a la perfección el mundo adulto que le rodea. Y aún así, se sorprende y se engaña como cualquiera de los lectores ante los giros en la trama que al autor imprime con suma habilidad.

Pero habiéndome gustado la trama más novelesca de robos de arte, asesinatos y condenas, lo que más me han llamado la atención son los diálogos de los personajes, unos personajes del medio rural español muy profundo, llenos de superstición, creencias en imposibles pero hondamente enraizados en uno de esos pueblitos españoles escondidos en medio de la nada, entre cuevas, arboledas y ermitas abandonadas y semiderruidas. Los personajes, cada uno de ellos, incluso los que simplemente pasan por la escena de forma rápida, no tienen desperdicio. Juegos de poder rural, creencias populares, afán de venganza y odios ancestrales, incluso entre miembros de una misma familia, secretos familiares bien guardados y ese afán eterno porque nada cambie, porque el orden natural de las cosas que siempre han sido así se restablezca. Es la forma de evitar el miedo, ese miedo profundo que en muchas zonas rurales se tiene ante lo novedoso y esto puede ser simplemente la llegada de cualquier forastero. Pueblos que quieren permanecer inmóviles de por vida, sin que nada ni nadie altere su status quo.

Y de fondo, la religión y las creencias en una serie de reliquias, de imágenes religiosas que pertenecen al pueblo, que el pueblo necesita para venerarlas con independencia de su valor, su veracidad o falsedad pero que ayudan a seguir creyendo en algo que les ayuda a vivir y a seguir caminando por ese paisaje hostil que tienen por vida. Las conversaciones entre Cirilo, el niño que nos cuenta la historia, y el gigante Julio Ramón, un ex-sacerdote experto en arte, no tienen desperdicio por su coherencia, su sabiduría y la enseñanza que transmiten.

No conocía a este autor así que tengo a favor obviar las comparaciones con libros anteriores del mismo. Y así, unos días después de la lectura de este libro, puedo decir que su estilo pervive en mi memoria, que el mundo crítico que dibuja me ha calado hondo no sólo por lo que expresa sino por como lo expresa. David escribe muy bien, escribe bonito y con una precisión que cala profundo sin llegar a empalagar. Me ha hecho esforzarme y salir de lo fácil, para sumergirme en un estilo que al final me ha premiado con el deleite de un lenguaje que muchas veces olvidamos que existe.

Si os animáis con esta novela, no os quedéis en la superficie. Bajar a la profundidad de las cuevas, allí donde David ha escondido entre palabras sus críticas y sus reflexiones contadas por los ojos y la voz de un niño ávido de respuestas.


miércoles, 12 de abril de 2017

de Carmen Conde.


Título: La escritora.
Autora: Carmen Conde.
Editorial: Ediciones B, 2017.
Páginas: 368.

Sinopsis.

Lucrecia Vázquez trabaja como «negra» literaria para una gran editorial y convive como puede con el síndrome de Tourette, que le provoca multitud de tics. De inteligencia brillante y personalidad muy compleja, ha construido un mundo a su medida dentro de las cuatro paredes de su apartamento de Barcelona, del que apenas sale. 

Cuando la escritora de best sellers Dana Green aparece muerta en un pueblecito del Montseny, la policía descubrirá pronto que Lucrecia iba a reunirse con ella para escribir el nuevo libro de la famosa novelista, que en el momento de su muerte estaba sumida en una profunda crisis creativa. 

Dana Green ha sido asesinada de una manera espantosamente cruel. ¿Es posible que sea obra de algún perturbado? ¿O hay que buscar al culpable mucho más cerca? Convertida en sospechosa, Lucrecia tendrá que demostrar que el asesino no tiene nada que ver con ella. ¿O tal vez sí…?

Impresión personal.

Hay ocasiones en que cuando una lee una novela le llama la atención la trama, la historia que se esconde y que la autora va desgranando poco a poco; en otras ocasiones, los personajes o alguno de los personajes resultan llamativos, bien porque te identificas con ellos, por todo lo contrario o por cualquier cuestión de su comportamiento o de su pasado; también, la ambientación o el ámbito temático pueden jugar a favor en ese contrapeso que usamos cuando decimos que una novela nos ha gustado o no y ¿cómo no?, la manera en que está escrito todo lo anterior es clave para que el conjunto sea del agrado de los lectores y lectoras. Pues bien, lo cierto es que en La Escritora, Carmen Conde consigue que todos los elementos confluyan, tanto como para tenerte en vilo durante toda la lectura y que ésta sea lo más leve en tus manos para dejarte un margen de tiempo suficiente como para repensarla y recrearla en la mente una vez leída.

Me ha gustado La Escritora. Me ha gustado mucho, mucho más de lo que esperaba y es que esta novela cuenta con un personaje, Lucrecia, espectacular; una trama compleja y bien armada y bien cerrada y una temática alrededor del mundo de la creación literaria y del mundillo editorial, cuanto menos, llamativa. Además, no os voy a mentir, quien mata, lo hace de una manera espeluznante, cruel e inhumana. Un asesino que se deleita en la muerte de las víctimas, que disfruta con el sufrimiento ajeno.

Contamos con dos escritoras, la famosa, Dana Green, nombre ficticio, tan ficticio como que sea ella la que realmente escriba las novelas que firma y Lucrecia, la "negra" literaria, una mujer superdotada que padece el síndrome de Tourette, un síndrome hereditario que le provoca continuos tics físicos y vocales. Es un personaje sensacional en el sentido literal de la palabra. Causa miles de sensaciones a la vez y yo creo que las he sentido todas, para que mentir. A veces me ha dado mucha lástima de ella pero también me ha hecho sonreír más de una vez. Me ha producido muchas dudas porque a veces he creído que fingía y nos engañaba y otras, la he creído a pies juntillas. Lo cierto es que Carmen Conde ha conseguido que focalizara tanto mi atención en ella que seguramente, parte de lo que ocurría fuera de su ámbito me ha pasado desapercibido. Lucrecia impresiona y lo llena todo. Y lo ha hecho conmigo y con el otro protagonista de la historia, Gerard, el policía que investiga el/los casos de asesinato y que se siente unido a una Lucrecia, que asombra y envuelve tanto como te produce dudas y hasta enfado continuo.

Y la trama me ha parecido muy potente. Criminales muy inteligentes, vengativos y crueles, muy crueles y macabros. Mira que una ha leído asesinatos espeluznantes, pero creo que estos criminales de Carmen Conde se llevan "la palma". Eso unido a su inteligencia y la manera en que se van moviendo por la novela ha hecho que me resultara una historia muy bien armada, equilibrada y bien concluida que me ha tenido pegada a sus páginas de principio a fin.

Y, por último, no quiero dejar de comentar que La escritora está muy bien escrita, con una estilo muy ágil y fresco que te hace sonreír a menudo. Carmen Conde escribe tan ligero como Lucrecia piensa y habla, con unas conversaciones tan inteligentes como rápidas y cargadas de significados. Pareciera que la conociera de verdad porque se pone en el pellejo de la protagonista sin esfuerzo alguno. Me ha llamado mucho la atención esta simbiosis entre escritora y protagonista porque valoro mucho la dificultad de hacernos llegar a las lectoras un personaje tan complejo como éste.

En conclusión, he disfrutado mucho de la lectura de esta novela. Un thriller que no te deja respirar mezclado con novela negra y con una parte importante de metaliteratura que nos coloca ante el mundo editorial sin tapujos y sin cortarse en críticas. Recomendable totalmente.


lunes, 10 de abril de 2017



Esta semana sigo leyendo Las monedas de los 24 de Juan Pedro Cosano, esta vez con bastante más tiempo porque aunque no tengo vacaciones, en Semana Santa cuento con las tardes enteras para mi.

Me he traído para comenzar y leer Diario de diez lunas de Carmen Garijo y si la cosa se da bien, un libros de esos pendientes desde hace tiempo, Una casa en Thornwood de Anna Romer, una saga familiar de esas llenas de secretos que me encantan.


SORTEOS.





Lunilla del blog El templo de la lectura celebra que ya tiene más de 850 seguidores y 450.000 visitas con un estupendo sorteo de dos libros de versátil.








Y, cómo no, Entre mis libros y yoLeyendo en el busDe lector a lector y El búho entre libros sortean 4 ejemplares de Como fuego en el hielo de Luz Gabás.










Irunesa del blog En tus libros me colé sortea un ejemplar de Eres la luz de mis ojos de María José Rivera Ortún.







Que paséis buena semana santa!!!!



miércoles, 5 de abril de 2017

de Sam Wilson.


Título: Zodiac
Autor: Sam Wilson
Editorial: Destino, 2017.
Páginas: 432.

Sinopsis.

En una sociedad dividida en función de los signos del zodiaco, las campanadas de media noche trazan la línea que separa una vida de lujos, como la de los Capricornio, de la mayor de las pobrezas, como los Aries. En esta volátil sociedad se produce un asesinato especialmente cruel: la del jefe de policía. Holly, la única testigo del caso, ha desaparecido sin dejar rastro. 

El caso pasa a ser investigado por Jerome Burton, que en colaboración con Lindi Childs, astróloga especializada en crear perfiles criminales en base a los signos zodiacales, intentará encontrar al asesino valiéndose de cartas astrales, a pesar del escepticismo inicial de Burton.

Todas las miradas están puestas en el detective Jerome Burton y la astróloga Lindi Childs. Pueden no estar de acuerdo en que las respuestas están escritas en las estrellas, pero sí en que se está ejecutando un gran y maléfico plan.

Impresión personal.

Soy Capricornio así que en este libro hubiera pertenecido a la élite de la sociedad signista que nos presenta este autor en Zodiac. Una sociedad dividida en clases en función del signo del Zodiaco en el que hayas nacido y no sólo eso, que seas de ese signo con toda su pureza, es decir, que procedas de unos padres que también tengan ese mismo signo. Eso determina hasta cuando se intentan concebir los hijos y que si las cuentas del embarazo no salen bien para que suceda que tu hijo sea de tu mismo signo, intentes adelantar o retrasar el parto.

De este modo, en Zodiac, no sólo determina tu vida el signo en el que naces, sino que además eres "impuro" o "mestizo" de padres con otro signo, puedes acabar ingresado en algún simulacro de "internado" que mediante experimentos lesivos intentan reconducir tu actitud para que encajes en tu signo "real" de nacimiento.

Como podréis imaginar, este tipo de sociedad que Sam Wilson nos presenta es lo que más me ha gustado. El crimen del Jefe de la Policía de San Celeste y la investigación del mismo por parte del detective Jerome Burton y la astróloga Lindi Childs, sirven de excusa perfecta para recrearnos esta sociedad, sus prejuicios y las enormes desigualdades que simplemente se establecen en función de la fecha de nacimiento de las personas, el determinismo de cada uno al nacer, en resumen... la falta de libertad de ser y de elegir y la dominación de un grupo sobre otros basada en los signos del Zodiaco. Es una sociedad tremenda, injusta hasta el extremo donde resulta imposible evolucionar hacia un futuro mejor. Falta todo tipo de esperanza en las personas de signos inferiores, sobre todo, en los Aries que son los considerados escoria de la sociedad y, por tanto, los que son susceptibles de plantear revoluciones desde abajo contra un sistema que los margina con una motivación que difícilmente se sostiene. Pensar que por ser Aries ya eres violento y serás tarde o temprano un delincuente y una lacra social, es toda una invitación para que colectivos de Aries se organicen e intenten cambiar la situación sublevándose.

Este ambiente social es el que acompaña en su investigación a Burton, un policía bastante incrédulo respecto de todos estos asuntos "celestiales" y a Lindi Child, la astróloga que desde el estudio pormenorizado de cartas astrales intenta determinar el perfil criminal del asesino/a. Aquí los psicólogos o criminólogos no tiene ningún futuro como profesionales y son los astrólogos los expertos en definir estos perfiles. Son dos personaes bastante contrapuestos, con maneras de pensar totalmente diferentes e, incluso, enfrentadas. Pero acaban colaborando e, incluso, la intervención de uno sobre el otro, determina su supervivencia.

En definitiva, Zodiac es un verdadero thriller social que se lee rápidamente por la forma tan ágil en que está escrita y donde el caso de asesinato y su investigación es una excusa perfecta para mostrarnos una sociedad dividida por signos del zodiaco de tal manera que la injusticia, la desigualdad y la falta de libertad son la premisa fundamental desde que una persona llega al mundo.


lunes, 3 de abril de 2017



Esta primera semana de abril sigo leyendo Ana de Roberto Santiago, un libro que dejé algo abandonado al comenzar con una Lectura Conjunta la semana anterior y que quiero terminar esta semana si o si.

También comienzo mañana a leer Las monedas de los 24 de Juan Pedro Cosano, un autor que me gusta mucho y del que ya leí el año pasado La fuente de oro, un libro que se desarrolla en Jerez de la Frontera de tinte histórico.

SORTEOS.



Alicia del blog Dragones en el país de los libros sortea tres estupendos libros de Ediciones Casiopea.




Inés celebra que ya tiene más de 300 seguidores en su blog  La huella de los libros con un estupendo sorteo de un montón de libros. Desde aquí me enhorabuena!!!







Feliz semana!!!


domingo, 2 de abril de 2017



La imagen de arriba soy yo pero este mes en vez de ser libros de lecturas, son libros de trabajo. Este mes he trabajado más que he leído, ¿qué vamos a hacer? Como decía mi madre: "mañana será otro día y verá el tuerto los espárragos" así que ya vendrán tiempos mejores y, sobre todo, con más tiempo.

Estas han sido mis lecturas de mes de marzo:

LIBROS LEÍDOS.

  • El baile de las luciérnagas de Kristin Hannah.
  • Los amores perdidos de Miguel de León.
  • Zodiac de Sam Wilson.
  • El ladrón de vírgenes de David de Juan Marcos.
  • La escritora de Carmen Conde.




SEGUIMIENTO DE RETOS.

  • RETO GENÉRICO: 19/40.
  • RETO 25 ESPAÑOLES: 11/25
  • RETO SABUESOS: 6 sabuesos. Este mes ninguno. 
  • RETO SAGAS FAMILIARES: 4/10.
  • RETO NOS GUSTAN LOS CLÁSICOS: 1/5. Este mes ninguno.
  • RETO DE LA A A LA Z: 12/24 letras y 1 especial.
  • RETO LEYENDO EN EL TIEMPO: 6/10 décadas.
  • MIS PENDIENTES: Este mes ningún libro de la estantería antes de 2017.

PREVISIÓN DE LECTURAS ABRIL.
  • El murmullo de las abejas de Sofía Segovia (Leyendo)
  • Ana de Roberto Santiago (Leyendo)
  • Las monedas de los 24 de Juan Pedro Cosano.
  • Diario de diez Lunas de Carmen Garijo.
  • La chica que dejaste atrás de Jojo Moyes.
  • El pozo de Pamela Pons.

Que paséis un estupendo mes lector!!!!




miércoles, 29 de marzo de 2017

de Miguel de León.


Título: Los amores perdidos.
Autor: Miguel de León
Editorial: Plaza y Janés, 2016
Páginas: 608.

Sinopsis.

Los amores perdidos es la historia de los jóvenes Arturo Quíner y Alejandra Minéo, de su relación imposible y de lo que tuvieron que sacrificar por ella. Y de dos familias, los Quíner y los Bernal, enemigas eternas. Y es también la historia de un pueblo canario, El Terrero, de héroes anónimos y caciques ambiciosos, donde las pasiones son arrebatadas, los secretos se desvelan entre susurros y las venganzas se cobran con sangre.

Los amores perdidos es el poderío de Dolores Bernal, la matriarca despótica que controla el pueblo con mano de hierro; la bondad de Alfonso Santos, el honorable y firme médico que conoce el punto débil de todos sus vecinos; el valor de Rita Cortés, la chica rebelde y excesiva, que huye a la Península para encontrar algo muy diferente a lo que esperaba; o la tenacidad de Ismael Quíner, el noble enamorado que lo ofrecerá todo por la supervivencia de su estirpe.

Los amores perdidos es un épico y colosal tapiz tejido con estas y otras muchas historias, que afectarán a la pasión de Arturo y Alejandra a lo largo de los años y que les llevará del Terrero a Nueva York, del enamoramiento al desencanto, de la separación al reencuentro para finalmente enfrentarse a un destino incierto.

Impresión personal.

La verdad es que solemos hablar demasiado y solemos escuchar muy poco, ni con los oídos ni con el corazón y nos perdemos mucha esencia en las cosas y las personas y sólo disfrutamos o sufrimos con lo básico, con lo superficial. Por eso "hacemos un mundo" de todo, de lo bueno y de lo malo y las pequeñas cosas, tan llenas de universos escondidos, nos pasan desapercibidos. En Los Amores Perdidos estás obligada a serenarte con la lectura, a paladearla párrafo a párrafo y a disfrutar cada momento con sentimientos encontrados según cada situación.

No soy excesivamente romántica, ya lo sabéis, de modo que una historia de amor más o menos tampoco es que me vaya a producir grandes emociones o me vaya a remover el corazón o la mente, según se mire. Pero en esta novela la historia de amor es casi de desamor para la época en que se fragua y se desarrolla. Me he sorprendido gratamente con Arturo Quíner, todo un "señor", que a pesar del "regalo" quinceañero que le cae en suerte después de una vida de injusticia y venganza familiar, respeta hasta el extremo la libertad de una Alejandra Minéo, una niña a la que se le da el regalo de la libertad de elección hasta que ella misma y por sí misma decida escogerlo o seguir otro camino diferente y con otras personas. Una relación llena de sacrificios, de amor callado y no dicho pero sentido, de silencios profundos, huidas, encuentros y situaciones, muchas veces mal interpretadas. Yo creo que de todos los sacrificios realizados por muchos de los personajes el de Arturo me ha parecido digno de enmarcar, porque además detrás de él hay toda una infancia y una adolescencia llena de pesares y situaciones difíciles de entender para cualquier joven En su situación no sentir rencor, odio y sed de venganza, sino al contrario, ternura, solidaridad y ganas de beneficiar en muchos casos a quienes, aunque sólo sea por sus silencios ante tanta maldad, seguramente no merecían su atención.

Y es que, al margen de esta historia de amor tan peculiar y tan ejemplar provocada por sus propios protagonistas, Los amores perdidos es, sobre todo, una novela coral, con unos personajes muy potentes que se mueven en un escenario rural de Canarias donde varias familias viven enfrentadas de por vida, donde se explicitan perfectamente quienes son los ganadores y los vencidos, donde las injusticias se convierten en ley de vida asumidas por todo un pueblo donde todos callan y el que no lo hace muere o tiene que huir. Quien gana la guerra, en la posguerra mueve los hilos a su antojo y los que están cerca o se meten en su camino son simples marionetas a eliminar sin escrúpulos. Así es la historia de El Terrero, un pueblecito costero de Canarias, donde sus habitantes mezclan las rencillas de toda la vida entre familias llevándolas al extremo con las nuevas rencillas que provoca el poder de pertenecer al bando de los ganadores. Personajes llenos de odio y ansias de poder, de venganza y aversión hacia el vecino, de cobardía y silencio y también de mucha dignidad y responsabilidad.

No quiero acabar esta reseña sin mencionar la manera en que está escrita. Cada una de las historias de vida que contiene, y son muchas, es una delicia en sí misma, pero lo es más por la manera en que la escribe Miguel de León, todo un descubrimiento como autor. Miguel escribe cuidando el idioma con mimo, como si estuviera preparando un delicatessen donde cada detalle tiene relevancia. Detallista, intimista y exquisito en la combinación de las palabras y en su encaje en cada uno de los personajes que las expresan.

¿qué queréis que os diga? Creo que esta novela es un clásico precoz fuera de tiempo. Un novelón de principio a fin, más allá del éxito inicial que haya podido tener. La recreación exquisita de una época donde los personajes encajan y se mueven cada momento sin estridencias malsonantes a pesar de la barbarie que muchas veces acontece.

Ya estáis tardando l@s que no la hayáis leído aún.


martes, 28 de marzo de 2017


De nuevo Laky de blog Libros que hay que leer nos convoca a leer libros que suceden en lugares exóticos con culturas diferentes a la occidental o bien novelas landscape que mezclan paisajes lejanos a los europeos, historia y algún romance.

Yo tengo en la estantería algún libro pendiente de Sarah Lark y otros que puedo encuadrar más en el tipo exótico porque los hechos suceden de países como China, Arabia, etc.

Ya veremos al final por cual me decanto. Sea cual sea, aquí pondré mis lecturas para este Mes Temático:



lunes, 27 de marzo de 2017


Salgo para Alicante en un par de horas así que aprovecharé la ida y vuelta en tren para adelantar lecturas de esta semana. reo que en mucho tiempo será e mayor tiempo con el que voy a contar para leer.

Hoy lunes empiezo a leer La escritora de Carmen Conde junto con otras blogueras en una Lectura Simultánea y me he traído también en el ebook Ana de Roberto Santiago, un tocho que empecé la semana pasada y cuyo peso no es como para cargarlo en la mochila y llevarlo de paseo 😜

SORTEOS.



La rubia malagueña que gestiona el blog Bookeando con MAngeles celebra dos pedazos de años en la blogosfera con un pedazo de sorteo de lo más tentador.






De nuevo, Entre mis libros y yoDe lector a lectorEl buho entre libros y Leyendo en e bus sortean en cada uno de sus blogs un pack de la Serie Bergman.




Laky del blog Libros que hay que leer sortea un ejemplar de El color de los secretos de Lindsay Jayne y Si me quieres no me dejes ir de Amabile Giusti.





También Laky en su blog Libros que hay que leer sortea un ejemplar de Cuervo Negro de Anabel Botella.








Tatty del blog El Universo de los Libros sortea un ejemplar de El color de los secretos de Lindsay Jayne.







Albanta del blog Adivina quien lee sortea un ejemplar de Pqueñas historias de ellas de Magdalena Albero.







viernes, 24 de marzo de 2017

de Kristin Hannah.


Título: El baile de las luciérnagas
Autora: Kristin Hannah
Editorial: Suma de Letras, 2017
Páginas: 612.

Sinopsis.

Dos amigas.
Un juramento.
Y toda una vida por delante.

En el caluroso verano de 1974, Kate Mularkey ha decido aceptar su papel de cero a la izquierda en la vida social de su instituto. Hasta que, para su sorpresa, «la chica más guay del mundo» se muda al otro lado de su calle y quiere ser su amiga. Tully Hart parece tenerlo todo: belleza, inteligencia y ambición. No pueden ser más distintas. Kate, destinada a pasar inadvertida, con una familia cariñosa pero que la avergüenza a cada momento, y Tully, envuelta en glamour y misterio aunque poseedora de un secreto que la está destrozando. Contra todo pronóstico, se hacen inseparables y sellan un pacto para ser mejores amigas para siempre.

Durante 30 años se ayudarán mutuamente para mantenerse a flote esquivando las tormentas que amenazan su relación: celos, enfados, dolor, resentimiento... Y creerán que han sobrevivido a todo hasta que una traición las separe... y someta su valor y su amistad a la prueba más dura.

Impresión personal.

Esta vez voy a empezar por el final: si eres de las que se emociona cuando la Chita de Tarzán es herida, si por más veces que ves Ghost acabas con el sofocón en la despedida final o si lloras con la canción de Mecano de la perrita Laika, ya te digo que este libro va a resultarte muy muy emocionante.

Y es que la amistad emociona, emociona de alegría en la aventura de vivir en la adolescencia de dos amigas de esas de "hasta que la muerte las separe" cuyos corazones se unen por más que sus caracteres y sus maneras de concebir la vida sean tan diferentes y tan opuestas. Emociona su juventud cuando andan por la Universidad estudiando y haciendo el "tonto" con los chicos, aprendiendo a hacerse mayores y reafirmando aún lo que cada una pretende de cara al futuro. Emocionan los baches de la madurez, los sueños que ya no se pueden cumplir, el tiempo que se come al tiempo y la mirada al pasado constante cuando ya las dos contemplan la película de su amistad en retrospectiva. Y emocionan, las rupturas. Las rupturas por desencuentros que quizá debieron manifestarse antes y las rupturas que ninguna puede controlar, las que mueven hilos ajenos a ellas misma como la salud, o mejor dicho, la falta de ella.

Así que sí, este libro me ha venido emocionando en muchas ocasiones, en escenas muy concretas de la vida de Kate y Tully, las dos amigas que sellan un día su amistad con un candado que nunca puede abrirse y liberarse. Pero ... también tengo unos "peros" que no puedo obviar porque igual que me he emocionado en muchas ocasiones, también he ido perdiendo afinidad con estas dos amigas a medida que avanzaban en edad y experiencia.

Soy de la misma generación que Kate y Tully. He tenido similares ambiciones que ellas y he vivido la misma época, las mismas modas y hasta muchas de sus canciones preferidas. Por eso no he entendido una amistad tan forzada entre dos mujeres estereotipadas que no encajan en la época que les ha tocado vivir. Precisamente, es una época en la que después de que nuestras madres han sido la mayoría abnegadas amas de casa y de cría, nuestra generación ha sido la de mujeres que íbamos a la Universidad porque queríamos ser grandes profesionales y acceder al mercado de trabajo pero eso no quiere decir que hayamos querido renunciar al amor, a la familia. La reivindicación esencial siempre ha sido compatibilizar junto a tu pareja ambas cosas. Y la autora nos presenta a una Tully que elige entre el blanco o el negro, trabajas y triunfas o tienes amor y familia. Y Kate, hace lo mismo pero en sentido contrario, se convierte en una ama de casa sacrificada, una madre esclava que no tiene tiempo ni de peinarse por la mañanas, sin contar con que la autora le coloca un marido inútil y egoísta que no hace nada, pero muy muy solidario y muy moderno ¿eh? En fin, no he podido creerme a estos dos personajes y tampoco he conseguido creerme que la "amistad" perdure a través de los años. Una amistad desigual, egoísta y dañina donde la que es madre, incluso es capaz de sacrificar la estabilidad de su familia con su propia hija ante los desmanes egocéntricos de su amiga del alma. Sinceramente, en mi caso y, creo que en la de cualquier madre de familia, nunca hubiera permitido esas interferencias tan graves entre mi hija y yo, esos desprecios, esos amagos de ligar con quien no se debe.

La amistad lo es todo en muchos casos, pero no a costa de todo, y este extremo unido a las personalidades tan radicalmente opuestas de las dos amigas a mi me ha cabreado mucho. He leído mucho con la expectativa de que en el futuro algo iba a girar en el mundo de cada una de ellas de tal modo que pudieran encontrar los "grises" que la vida te ofrece. Pero no, cada situación se radicaliza a medida que pasa el tiempo y pasan sus vidas.

A pesar de todo, he de reconocer que el estilo y la manera de escribir de la autora invita a seguir leyendo. Kristin escribe transparente con un uso del lenguaje que cautiva y de nuevo me ha cautivado y si me ha emocionado es porque la historia y cada pequeño episodio esta contado de forma envolvente y seductora. Y yo me he dejado seducir por ella sin problema, incluso a pesar de mis enfados con los personajes.

Reconozco que mis sensaciones seguramente no serán las de la mayoría de lectores/as. El tema de la mujer y la desigualdad de género es muy significativo para mi y me hace "calentar motores". Seguramente, lectores menos críticos que yo con esta temática disfruten más de estos personajes tan auto-limitados. Yo, como mujer, soy profesional y tengo una estupenda familia y he sobrevivido a ello sin que mis hijos hayan tenido que "ir en pijama a la escuela". Mi recomendación es que lo leáis y por vosotr@s mism@s valoréis y juzguéis a los personajes, su historia y su amistad.


miércoles, 22 de marzo de 2017

de Arthur Conan Doyle.


Título: El signo de los cuatro
Autor: Arthur Conan Doyle
Editorial: Orbis, 1987.
Páginas: 200 (TOMO completo-540).

Sinopsis.

El 30 de agosto de 1889 el editor de la revista estadounidense Lippincott’s Magazine, Joseph Marshall Stoddart, invitó a cenar a Conan Doyle en el lujoso hotel londinense Langham en compañía de Oscar Wilde. Durante la velada, Stoddart propuso a Doyle escribir un relato para su revista que no excediera las cuarenta mil palabras y por el que le pagarían cien libras. Ambos autores se comprometieron a escribir sendas novelas para la revista americana. Wilde escribiría El retrato de Dorian Gray, y Doyle El signo de los cuatro, en donde Holmes hacía su segunda aparición. 

En esta segunda entrega, a diferencia de la primera, Estudio en Escarlata, la acción y las investigaciones tienen lugar íntegramente en Londres -la señorita Mary Morstan, años después de la misteriosa desaparición de su padre, oficial de infantería en Bombay, recibe anónimamente cada año una gran perla por correo, hasta que un día le llega una misiva con una cita a ciegas y decide acudir a Sherlock Holmes- e incluye una trepidante persecución fluvial a través del Támesis.

En El signo de los cuatro Doyle sigue a rajatabla las leyes esenciales del género fijadas por Poe, que, según Borges, implican un «crimen enigmático y, a primera vista, insoluble» un «investigador sedentario que lo descifra por medio de la imaginación y de la lógica» y un «amigo impersonal y un tanto borroso del investigador» que lo cuenta todo.

Impresión personal.


Cómo podéis ver por la fecha de publicación de esta colección de tres Tomos, hace años que las historias de Sherlock Holmes duermen en mi estantería. Lo mismo le ocurre a otra colección similar de las novelas de Agatha Christie. De ambas colecciones intento todos los años leer alguna de las historias que contienen porque la verdad es que parece que no tiene mucho sentido que la novela policíaca sea una de mis predilectas y que aún no haya leído muchas de las novelas de estos dos soberbios autores. Este año además, me ayuda mucho más el Reto de Un lector Indiscreto "Nos gustan los clásicos" , así que espero repetir autor y protagonista a lo largo del año.

Las novelas o casos protagonizadas por Sherlock Holmes tienen para mi una maravillosa característica: son siempre casos cortos, rápidos y totalmente lógicos y autoconclusivos. Sin florituras, sin páginas de relleno que no ayudan ni a la resolución del caso, ni a su planteamiento oficial ni a la definición de los personajes que interactúan en cada uno de ellos.

En este caso, el segundo de la colección de novelas de Holmes, ambos amigos reciben la solicitud de ayuda de la joven Mary Morstan para que la acompañen a una cita a ciegas con alguien que le manda una misiva donde la convoca a una casa donde se le anuncia que se va a hacer justicia con ella. A margen de esto, Mary ha estado recibiendo todos los años una perla de regalo muy valiosa, de forma totalmente anónima. La historia se remonta al pasado de su padre, desaparecido hace años, en la India y está todo relacionado con el tesoro de Agra, un tesoro que desapareció en la India hacia 1890. Los tres (Mary, Sherlock y Watson) acuden a la cita y en la casa se encuentran con el cadáver del anfitrión, Bartholomew Sholto.

Como podéis imaginar, lo que en principio era sólo un misterio para averiguar quien manda las perlas a la señorita Mary y para qué la convocan, se torna en un caso donde nuestros amigos, sobre todo, Sherlock, junto a la inutilidad de Scotland Yard, acaban desentrañando, no sólo lo que aconteció en la India y quien robó el tesoro de Agra sino que además descubren quien está detrás de la muerte de Bartholomew.

Toda la historia la va contando el Doctor Watson, fiel compañero de apartamento de Sherlock Holmes, que en esta ocasión se implica ya mucho más en el caso que en la novela anterior, aunque aún le queda mucho para llegar a conocer todas las peculiaridades de su amigo. Por otra parte, conoceremos mucho más a Holmes, sus estados depresivos o de aburrimiento donde la morfina e, incluso, la cocaína le sirven de "escape" en esos estados donde no tiene nada en que pensar o nada que resolver. Holmes necesita del misterio tanto como el misterio lo necesita a él para ser descubierto y lo hace todo a través de la deducción, de la eliminación de aquellas posibles soluciones que son inviables y lo aproxima a la solución ideal. Egocéntrico, fanfarrón y engreído, la verdad es que a veces te choca y te provoca todas las censuras posibles. Pero no dejo de reconocer que su método es cuanto menos eficaz y resolutivo, a la vez que exitoso en todo lo que acomete.

En definitiva, un caso más de nuestro histórico detective. Un caso inteligente, narrado por Watson de forma tan descriptiva que no te falta detalle alguno para ir elaborando tus propias teorías mientras Holmes te queda al final anonadada con los detalles que a ti te pasaron inadvertidos. Como siempre he disfrutado de estas pequeñas historias llenas de inteligencia y sabiduría.


lunes, 20 de marzo de 2017


Esta semana la comienzo leyendo El ladrón de vírgenes de David de Juan Marcos para la Lectura Conjunta convocada por varios blogs. Como es un libro cortito de apenas 200 páginas, iré leyendo silmultáneamente Ana de Roberto Santiago, un buen tocho que apunta maneras por las opiniones que ido leyendo por las redes sociales. Mi mayor temor es lo mucho que pesa 😂


 SORTEOS.




Laky del blog Libros que hay que leer sortea un ejemplar de Grita, Geala de Alexandra Ousbourne.







Albanta del blog Adivina quien lee sortea dos ejemplares de No cierres los ojos de T.R. Ragan. 







También Albanta sortea un ejemplar de Eres la luz de mis ojos de María José Rivera.








miércoles, 15 de marzo de 2017

de Delphine de Vigan.


Título: Nada se opone a la noche
Autora: Delphine de Vigan
Editorial: Anagrama, 2016
Páginas: 376.

Sinopsis.

Después de encontrar a su madre muerta en misteriosas circunstancias, Delphine de Vigan se convierte en una sagaz detective dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. 

Los cientos de fotografías tomadas durante años, la crónica del abuelo de Delphine, registrada en cintas de casete, las vacaciones de la familia filmadas en súper ocho o las conversaciones mantenidas por la escritora con sus hermanos son los materiales de los que se nutre la memoria. 

Nos hallamos ante una espléndida y sobrecogedora crónica familiar, pero también ante una reflexión sobre la «verdad» de la escritura, porque son muchas las versiones de una misma historia y narrar implica elegir una de esas versiones y una manera de contarla. Y esta elección a veces es dolorosa, porque en el viaje de la cronista al pasado de su familia irán aflorando los secretos más oscuros.

Impresión personal.

¡¡¡¡Qué tremendamente difícil es ser madre!!!!. 

Y digo que es difícil serlo en condiciones normales y cuasi idílicas de esas de familia "normal", felizmente avenida, vida rutinaria mezcla de creación propia y creación mundana según estereotipos de la época, de esas que se crean según cánones establecidos, se desarrollan, crecen y envejecen con una solidez envidiable. Y si ser madre en ese entorno amigable ya es todo un reto que nace y se supera día a día, en soledad o en equipo según sea tu consorte, cuando una es madre en unas condiciones personales y familiares, incluso sociales, no "normales", la cosa se complica hasta llegar a extremos tales como los que nos trae a su memoria Delphine de Vigan con esta historia, su historia y la de su madre Lucile. Al menos la historia de su madre que ella logra descubrir y desentrañar a base de mucho dudar, mucho superar obstáculos y y mucha valentía para no rendirse hasta llegar al final de los días de aquella a quien más se ama, de aquella que más nos duele.

Y también es tremendo ser hija!!! Y mucho más una hija que ha perdido a aquella que ni siquiera sabía que fuera tan importante. Una suele cometer el error de medir la importancia de las personas cuando ya no están a tu lado, cuando te falta la respiración y nadie te ayuda a seguir respirando, cuando necesitas unos oídos que te escuchen y te perciban y una voz que te hable y te diga que no pasa nada, que todo pasará. 
"Me doy cuenta cada día que pasa de lo difícil que es escribir sobre mi madre, acotarla con palabras, y de lo mucho que echo de menos su voz" (Pág. 130)

He envidiado todo lo que Delphine llega a conocer de su madre, por muy tormentosa que haya sido su vida, por muy injusto que fuera lo de malo que le pasó, por mucho que a veces no la he conseguido comprender y la hubiera zarandeado para que espabilara y se comportara como "es debido". A pesar de todos los defectos de Lucile, de sus traumas, sus adicciones, sus estados de felicidad pasajeros, Lucile era la madre que le tocó a Delphine y yo he sentido envidia de todo lo que la autora consigue conocer, contar y justificar de su madre. Esa reconciliación póstuma entre madre e hija que me ha llenado de paz a pesar de ir avanzando  con ella en la reconstrucción de su vida y sentir parte del dolor de la propia Lucile. Una reconstrucción honda, profunda y muy sentida, llena de matices, tantos como una vida tan compleja se merecía que se explicitaran. Lo simple hubiera sido escribir sobre lo que su madre hizo o dejó de hacer, lo que me hizo o me dejó de hacer. Pero Delphine de Vigan cuenta los hechos que va encontrando en videos, fotos, entrevistas a los familiares más allegados desde el corazón; no desde el suyo sino desde el de la propia Lucile porque en el fondo hija y madre se parecen mucho en aquello que sienten, en aquello que las hace ser felices o desgraciadas. Los motivos pueden diferir pero la manera de sentir el dolor o la felicidad es paralelo entre madre e hija.

Me hubiera gustado poder saber tanto de mi madre. Conocer en detalle cómo fue su infancia, como la vivió y la sintió, cómo se convirtió en la mujer que yo conocí en mis diferentes etapas y en las suyas. Y si, daría también parte de mi vida por volver a escuchar su voz, esos diez minutos diarios que me regalaba cada mañana en la distancia de un teléfono que hoy no sabría manejar.

No sé si recomendaros este libro. Lo que a mi me ha llegado al alma es posible que a otro tipo de lector le pase desapercibido. Las vivencias de la autora respecto de su madre, las mías propias y una manera de escribir tan personal, tan suya, a mi me ha emocionado en muchas ocasiones, me ha estremecido en otras y, sobre todo, me ha hecho añorar mucho muchísimo a mi propia madre y a la historia que fue y yo me perdí sin remedio.


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